Domingo de Ramos, 28 de Marzo
La pasión y muerte de Jesús es una enseñanza viva. Las acciones que se encarnan en la enseñanza le dan fuerza a las palabras más ordinarias generando un poder excepcional y llenan el silencio auténtico con un significado transformador. Las diferencias de perspectivas entre los relatos de los cuatro Evangelios expresan los infinitos cambios de significado dentro de estos acontecimientos históricos.
Jesús prepara a los discípulos para el misterio al que están a punto de ser introducidos, al recordarles el significado de la humildad -servicio antes que manipulación, aceptando que estamos más cerca de la verdad , entre los menos , los perdidos que entre los que se cuelgan de fachadas de su propìa autoimportancia. Los acontecimientos están empacados con tensión, casi con
la hiper realidad de una paradoja. En estos momentos intensos, nos
enfrentamos con los opuestos de éxito y fracaso, de los hemisferios de luz y oscuridad del alma, del ladrón bueno y del ladrón malo, con las polaridades de la lealtad y la traición. Por debajo de este reino de dualidad, encontramos el reino del espíritu, de la unidad. Todo esto que parece dividir, converge en la persona principal de la narración, que en si mismo parece desaparecer en lo que encarna.
Laurence Freeman
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